El Cáliz del Éxtasis

Estas palabras vienen de 1917 , pero son de hoy, y de mañana.
SS
FF

Richard Wagner y Parsifal

La Leyenda de Parsifal no está sujeta al Tiempo o a las Circunstancias. Representa un vislumbre de la Realidad Eterna, el Siempre Presente Aquí y Ahora.

La Música de Wagner ayuda tanto a la apertura de aquellos canales de conciencia donde, eventualmente, podemos recibir una comprensión de la Música de las Esferas. Y nos dice :

"Hay una tierra de puro deleite, Donde los santos inmortales reinan."

De este modo alguno de nosotros la utilizamos para pensar en esas tierras , más allá del dolor y de la muerte, que nos parecían tan lejanas.

Pero ahora sé esto: esa tierra no está tan lejana como mi carne esta de mis huesos. ¡ Está Aquí y Ahora !

"Por lo tanto, en el rito buscamos continuamente unir la mente a la idea pura por un acto de voluntad. Esto lo hacemos una y otra vez, más y más apasionadamente, con más y más determinación, hasta que finalmente la mente acepta el triunfo de la voluntad, y la impele voluntariamente hacia el objeto deseado. Esta rendición de la mente a su Señor da el sagrado éxtasis que buscamos."

Concentremos nuestra atención en la entrada de Parsifal; anunciada por la caída de un Cisne abatido por su propia arma.

¿Qué es este Cisne?

¡Extasis!

¿Cómo lo sé? No importa, permíteme citar una vez más a alguien que es Maestro de ello:

"Hay un Cisne cuyo nombre es Éxtasis; voló desde los desiertos del Norte; voló a través del azul; voló sobre los campos de arroz . En su venida empujó a lo verde. En todo el Universo sólo este Cisne parece moverse, como el Sol .

Cuando en calma e imperturbabilidad, se medita con tristeza sobre el Cisne del Éxtasis, es entrenada la mente humana con los métodos adecuados para la Correcta Contemplación. Pero únicamente cuando la mente está quieta puede el Sol verse reflejado en sus profundidades. Desde las que no está sino a un paso del logro del Éxtasis cuando el Sol se zambulle en las profundidades de la Mente y todo el ser se inflama con el Fuego Sagrado del Espíritu Santo.

¿Cuál fue su arma?

El Arco de la Promesa y la Flecha de la Aspiración Pura. Pero había aspirado, había acertado en el blanco y la promesa había sido, hasta cierto punto, cumplida.

¿Para qué otro uso tenía Parsifal previamente preparada su arma? Había disparado a todo lo que volaba. Había disparado al Águila, el pájaro que no teme contemplar fijamente al propio Sol.

"Vemos a Amfortas, que cedió a la seducción, herido más allá de la cura; a Klingsor, que se retiró de un peligro semejante, fuera por siempre de la Montaña de la Salvación, y a Parsifal que no cedió, capaz de ejercitar el verdadero Poder del Amor y de ese modo realizó el Milagro de la Redención."

¡Qué es el Grial!

"No puedo decirlo: pero si para servirlo tu te ofreces, el Conocimiento de El no te será ocultado. ¡Y te doy las gracias ahora pues sin duda te conozco; ninguna senda terrenal te guiará, pues nadie puede pisarla si no es elegido!"

¿Y este Pájaro ‑este Cisne‑ parece como muerto hasta que sus Poderes son conocidos? Alguien lo ha comparado con la Palabra Sagrada, la Gran Palabra AUM. Ya que está escrito:

"AUM es el grifo de lo Eterno. A el sonido inicial, U su medio y M su fin, juntos formando una Palabra o Trinidad única, indicando que lo Real tiene que ser considerado como de triple naturaleza. Nacimiento, Vida y Muerte, no sucesivamente, sino simultaneamente."

El logro del Éxtasis ha demostrado a los Iniciados de cada tierra que hay un estado de conciencia en donde a la vez tiempo y espacio se están uniendo -al menos temporariamente‑ y a la vez las limitaciones del "ego personal" ya no nos oprimen. En el Libro Sagrado , leemos:

También el Santísimo vino sobre mí, y contemplé un cisne blanco flotando en el azul.

Y apoyé mi cabeza contra la Cabeza del Cisne, y me reí, diciendo: ¿No hay un gozo inefable en este aleteo divino? No hay cansancio ni impaciencia para quien quiera alcanzar alguna meta.

Y el cisne estaba siempre callado. ¡Ah!, pero nosotros flotábamos en el Abismo infinito, ¡Alegría! ¡Alegría! ¡Blanco cisne, llévame siempre en tus alas!

Y cada uno tiene que aprender a viajar este Sendero, cada uno tiene que vencer sus propios obstáculos, desenmascarar sus propias ilusiones. Sin embargo, siempre hay la posibilidad que otros puedan ayudarnos a hacer esto y, como en el caso de Parsifal, dirigido por Gurnemanz, que antes había viajado de esa manera, nosotros podemos ser guiados por el verdadero y único Camino y ser enseñados para evitar los muchos desvíos falsos que pueden aparecer en nuestra búsqueda del Grial. Del Templo del Espíritu Santo.

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