Una historia de amor .

UNA HISTORIA DE AMOR

Se oculta aún el sol bajo el horizonte.
Pronto sus tibios dedos rozarán la copa de los árboles.
Una ligera brisa corre por el valle
despertando las flores
y esparciendo su aroma entre los cardos.

El Caballero Festán cabalga lentamente por el camino.
Goza del perfume, de la brisa y del paisaje.
¿ De dónde viene ?
– De lejos – Sus botas traen el polvo de muchos caminos.
¿ A dónde va ?
– Lejos también – A cumplir con su deber, con su misión de justicia.

Sentada en su lecho, Blancavina lo vió acercarse.
Asomada a su ventana, Blancavina lo ve acercarse.

El Caballero Festán vió el castillo, vió la ventana,
ve a Blancavina.
El Caballero Festán se detiene.
En el medio del camino, enfrente del castillo, de la ventana, de Blancavina,
se detiene el Caballero Festán.

Blancavina lo mira.
Desde su ventana, hincada en la cama,
Blancavina mira al Caballero Festán.
El Caballero Festán mira a Blancavina.
Sus botas están sucias, llevan el polvo de muchos caminos.
Su espada está cansada.

La brisa, la brisa fresca corre por el valle,
llega a la ventana y mueve los cabellos de Blancavina.
Los rayos del Sol descienden ya por las colinas.
Los rayos del Sol tocan la torre del castillo.

Blancavina y el Caballero Festán se miran.
El Caballero Festán está detenido en medio del camino.
Sus botas están sucias.
Blancavina, de rodillas en su cama, se apoya en la ventana.
Sus pies desnudos están limpios.

La brisa, la brisa fresca corre por el valle y se entibia.
La brisa agita los rubios cabellos de Blancavina.

Blancavina y el Caballero Festán se miran.
El Sol ilumina el rostro de Blancavina.
Sus cabellos son de oro, sus ojos mar, su boca rosa.

Blancavina sonríe.
Blancavina mira y sonríe al Caballero Festán.
El Caballero Festán mira a Blancavina.
Detenido en el camino, siente su espada cansada.
El Caballero Festán mira sus cabellos de oro,
mira sus ojos de mar, su boca de rosa …

El Caballero Festán deja caer la cabeza …
Se vuelve… Mira el horizonte …
Y lentamente … sigue su camino.

(Va a cumplir con su deber, con su misión de justicia)

Fernando Martí
San Isidro, Año 1955

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: